sábado, 30 de octubre de 2010
creo que me quisieron robar
iba muy en la mía volviendo de la mella-fest escuchando pescado sin escuchar los sonidos de los alrededores.
ése fue el error. si no escucho el colectivo que pasa por al lado, menos voy a darme cuenta de que tengo tres personas siguiéndome (vale el riesgo por ir flotando en música).
el hecho es que me di cuenta cuando tenía a uno de los pibes -un pibe pibe, 12 años aprox- a un metro y medio de distancia con algo que parecía ser un cuello de botella en la mano.
acción-reacción: no pensé, arranqué a correr, me tiró lo que fuera que tenía en la mano, me la dio en la cara y el hombro. corrí las dos cuadras que faltaban para mi casa. entré. miré al espejo. un golpecín, mañana el cachete como si nada.
uno siempre se pregunta ¿qué haría en ese momento?. esta vez me salió correr.
viernes, 29 de octubre de 2010
colombia 2.0
ciclotimia, that´s my name. hoy podría haber hecho tres posts hablando de lo mismo, pero escrito a las 10, a las 2 de la tarde o ahora el tono hubiera sido muuuuuy distinto.
la idea de esto, al menos la idea de hoy, no es contar nada. podría decir muchas cosas, pero no lo que querría decir.
acá hay tres o cuatro cosas importantes:
- el levi´s de barracas no es ninguna maravilla. pero tengo un pantalón nuevo y eso hace feliz a mi mamá.
- hoy voy a comer morcipán.
- pegamos onda con unos muy copados señores colombianos que tienen una incubadora de emprendedores en bogotá. una cosa llevó a la otra y vamos a empezar a comercializar diseños colombianos en bixti. agrego que vamos a empezar a comercializar diseños argentinos en colombia. y cierro diciendo que quizás falte menos de lo pensado para bixti.com.co.
- lluvia puta. upon us all a little rain must fall.
jueves, 28 de octubre de 2010
hello, blog
en realidad lo que querría tener es un fotolog para llenarlo de fotos random con canciones de zeppelin.
pero hay que adaptarse a las nuevas modas.
así que te aviso: te voy a usar. y nadie te va a leer.
dancing days are here again
viernes, 17 de septiembre de 2010
Cómo hacer con graduados. [por favor reenviar]
[los archivos solamente se pueden bajar 10 veces. dudo que mi blog sea visitado por más de 20 personas, pero en el caso de que rapidshare no los deje bajar el archivo me dejan un comentario con su mail y se los mando]
jueves, 9 de septiembre de 2010
GOT TO SEE THE BIG PICTURE
jueves, 12 de agosto de 2010
Leyenda de Cancodrilo y Súper Chango, por Manu Chao
LEYENDA (RESUMEN)
El disco "Clandestino" (chuwaka), como dice Manu, es el camino para entrar en la Feria de las Mentiras, una carpa itinerante creada a partir de una leyenda escrita por Manu Chao. Aquí tenéis un resumen de ella. Para conseguirla completa... búscate la vida.
Un buen día, un perro bastardo llamado Pepiño emigró a Venezuela. Huelga decir que era gallego y, como dicen allí, "de palleiro". Nació en Herbón, donde se producen los famosos pimientos. Pepiño llegó a Venezuela sin más equipaje que un bolsillo lleno de semillas de los famosos pimientos. Tenía la particularidad de desencadenar la risa de todos, por sus pintas ridículas. Una cocodrila llamada Machu-Pichu, por ser muda, no se reía de él. Pepiño se enamoró de ella. Se dedicarón a cultivar pimientos y tuvieron un hijo, al que llamaron Cancodrilo.
Recién nacido, al ver la cara de su padre, el Cancodrilo no pudo retener la risa, y al reirse se le escapaban lágrimas muy particulares: eran de oro. Con ese tesoro innato, el Cancodrilo se dedicó a los negocios, creó una nueva raza de pimientos y se hizo multimillonario. Era "El Rey del Pimiento", el amo del pueblo, el cacique, el explotador de los nativos.
El Cancodrilo era ensaciable y mucho se reía; cuanto más reía más oro producía y más la gente le temía. En esto se encontró con Súper Chango, dios rebelde y libertario, dios del trueno y de la parranda. Ambos se desafiaron a una cruenta y embrujada partida de futbolín. Nadie sabe quien ganó. Pero desde ese fatídico día, ambos cayeron en una infinita tristeza, en un terrible malvivir, y la risa desapareció. Pronto decidieron marcharse a recorrer el mundo en busca de la risa perdida, en un viaje del nunca acabar. En Veracruz subieron a un barco cargado de acordeones. Uno de esos acordeones es O Demo, el demonio. Cuando surcaban el mar de los Sarcasmos, el demonio robó la brújula. A rumbo perdido, sufrieron una terrible tempestad, y frente a la Ultima Ola, diosa de la Atlántida, el barco naufragó. Unicos sobrevivientes, Changó y el Cancodrilo amanecieron en el fin del mundo... ¡el cabo de Fisterra! Allí, en las rocas célticas, graníticas, el Cancodrilo descubre la cara exacta de Pepiño, su padre. Este reencuentro provoca de nuevo en él un río de lagrimas, pero ¡ay!. Ya no son de oro, sino de alquitrán...
El Cancodrilo decide quedarse en estas tierras para convertir la Costa de la Muerte en un paraíso de alegría. Para ello era preciso encontrar y derrotar al dios del mal y de la mentira, el pulpo Octopus, que sembraba calamidades y desolación por todo él. Se ensañaba especialmente con las vacas, devorándolas todas, una por una, en un salvaje genocidio.
El Cancodrilo conoce a Roxiña, una vaca que será el gran amor de su vida. Pero, signo de los tiempos, a la Roxiña se la llevan tambie´n al matadero de la Gran Feria de las Mentiras, donde vive el malvado Octopus. El pobre Cancodrilo queda solo y desesperado. Sus lágrimas de alquitrán ennegrecen las costas: los peces flotan panza arriba, caen desplomadas las gaviotas, la desolación se extiende por doquier en una gran catástrofe ecológica.
Para sacar de apuros a su amigo, y salvar al mundo de un terrible peligro, Changó necesitaba reflexionar. Se subió al Pico Sacro, cerca de Compostela, donde se encontró con un Trasno, que salía de la Grean Ciudad del centro de la tierra. El trasno le entregó un colmillo de cuarzo y le dio la solución: clavándolo treinta y ocho veces en el ojo de Octopus, mataría al malvado pulpo. Entonces, su amigo el Cancodrilo volvería a encontrarse con Roxiña y cesarían las desgracias. Antes de llegar a sus fines, Changó tendrá que superar tantas pruebas como tentáculos tiene el pulpo.
Después de una homérica batalla, todo terminará con la destrucción de la Feria de las Mentiras, antro de Octopus. El pueblo, Changó y el Cancodrilo se comerán al pulpo según la tradición culinaria gallega. Suenan gaitas, penderetas y alegría...