lunes, 14 de abril de 2014

NO uses la pava eléctrica, calentate el agua en la hornalla

En los últimos días se abrió la polémica: ¿qué consume menos energía? ¿calentar agua usando la pava eléctrica o la hornalla?

Voy a hacer el paso a paso de las cuentas y que la ciencia lo decida.

A quien no le importen los cálculos puede ir a ver la conclusión en el párrafo final. 


Cálculos de consumo de energía para calentar el agua

Voy a simplificar muchísimo algunas cuentas. Los puristas de la termodinámica están invitados a hacer ellos mismos los números hasta la centésima.

Se define a una caloría como la cantidad de calor que se necesita para elevar 1 gramo de agua en 1 grado centígrado (específicamente de 14,5°C a 15,5°C) a una presión de 1 atmósfera. 

Supongo que el agua sale de la canilla a 20°C.

La temperatura ideal del agua de mate es muy discutida. Hay quienes dicen 80°C, hay quienes defienden 85°C. Vamos a decir que son 83°C.

Para llevar un gramo de agua de 20°C a 83°C necesitamos 63 calorías. La verdad es que con un gramo de agua no mojo ni la bombilla. ¿Cuántas calorías necesito para llenar el termo de un litro?

La densidad del agua es 1g/cm3. Es decir que 1 litro = 1000 cm3 = 1000 gramos.

63 calorías para 1 gramo, 63.000 calorías para 1000 gramos. [1 kCal = 1000 cal]

O sea que necesito 63 kCal para calentar 1 litro de agua para el mate.

1 kCal = 1.163 Wh (watt-hora). 

63 kCal = 73.269 Wh

La pava eléctrica promedio tiene una potencia de 2400 W. En teoría necesita 1.83 minutos para calentar el agua. Pero en el mundo real, parte de la energía se pierde. Haciendo el experimento con mi pava eléctrica, tardó 2.83 minutos. O sea que consumió 113.44 Wh

La hornalla mediana teórica tiene una potencia de 1300 kCal que equivalen a 1511,9 Wh. Debería tardar 2.91 minutos en calentar el agua. La mía la verdad funciona bastante mal porque la cocina no es nueva y la pava está toda abollada, pero me parece que es lo que le pasa a la mayoría, así que representa bien la situación. Haciendo el experimento, tardó 6.21 minutos, o sea que consumió 156.36 Wh teóricos (en realidad un poco menos porque la hornalla tira menos gas que el teórico, pero el número sirve igual).

Entonces, ¿la pava eléctrica consume menos energía? Paren, falta ver otra cosa muy importante.


Cálculos de la generación de la energía

¿Cómo se genera la electricidad en Argentina? Este dato importa en nuestro cálculo.

A grandes rasgos, el 66% de la electricidad se obtiene con centrales térmicas que queman combustible para mover un generador que genera la electricidad. El resto es 30% hidroeléctrica, 4% nuclear y despreciable% es renovable. De ese 66% de las centrales térmicas, el 70% del combustible usado es gas natural. Además, de ese 66% el 50% se genera usando ciclos combinados.

Entonces, tenemos por un lado electricidad que se genera con múltiples combustibles de los cuales el gas natural es el más barato y eficiente, en centrales térmicas de las cuales el ciclo combinado es el más eficiente. Por otro lado, tenemos ese 30% generado con hidráulica que más o menos compensa lo anterior.

Para resumir y simplificar, voy a ser muy generoso y decir que toda la electricidad se genera con gas natural usando ciclos combinados. En argentina, los ciclos combinados tienen una eficiencia promedio de 56% y ademá tienen un factor de disponibilidad promedio de 81%. O sea que de cada 1 kcal de gas que entra, se genera no 1.163 Wh de electricidad, sino 0,53 Wh.


Para generar los 113.44 Wh que usa la pava eléctrica necesito:

- Si tengo en cuenta que el 13,6% de la energía en argentina se pierde en la distribución, en realidad de la central salen 131.30 Wh.
- 131.30 Wh = 112,89 kCal 
- 112,89 kCal de gas se generan con 0,012 m3 de gas natural porque su densidad energética es de 9200 kCal/m3.
- Aplico la eficiencia del ciclo combinado (56%) y el factor de disponibilidad (81%), entonces necesito 0,027 m3 de gas.

O sea que mi pava eléctrica usa 0,027 m3 de gas para calentar un litro de agua para el mate.

La hornalla usa 156.36 Wh teóricos para la misma tarea (reales son un poco menos=. Eso equivale a 134,45 kCal, o sea, a 0,015 m3 de gas.



En conclusión, mi hornalla y mi pava abollada usan la mitad de gas natural para calentar el agua que mi pava eléctrica.

O sea que, amigos, calienten el agua del mate con la pava en la hornalla y no con la pava eléctrica.

En esos 6/7 minutos pueden aprovechar para hacerse las tostadas.


Ojalá dentro de no mucho esto no tenga validez porque dejamos de generar electricidad con gas natural y empezamos a generarla con recursos renovables. En ese momento, la electricidad le gana a todo.







martes, 15 de octubre de 2013

El futuro es renovable. ¿Y Argentina? Plan Energético a 50 años

Que va a haber una transición mundial hacia la generación de electricidad a partir de energías renovables ya nadie lo duda. De hecho, está pasando mientras leés esto.

Seguime.

¿Cómo se genera la electricidad?
El 41% de la electricidad en el mundo se genera a partir de ¡carbón![1] Poco cambió desde la Revolución Industrial. El resto se lo dividen entre gas (22%), energía hidroeléctrica (16%), nuclear (13%), petróleo (4,6%) y “otros” (3,4%), entre los que obviamente se encuentran las energías renovables[2].

Desechemos un mito entonces: lo que frena a la generación de electricidad con energías renovables no es el petróleo (su uso principal es el transporte), sino el carbón. ¿Quiénes manejan el carbón? Bueno, la minería y comercialización del carbón está fuertemente regulada y sus principales interesados son los Estados Nacionales, en particular China, que produce (y consume) la gran mayoría del carbón del mundo, Estados Unidos (que no produce tanto, pero consume mucho) e India[3]. Europa acompaña, pero, al no tener tantas reservas de carbón, su generación de electricidad está un poco más diversificada.

Todos estos países entonces generan electricidad principalmente a base de carbón. Esto es terrible para ellos, porque:
●     Quemar carbón es tremendamente contaminante. Es una de las principales fuentes de contaminación del aire y el agua en el mundo y esto genera graves consecuencias de salud que el Estado paga muy muy caro ya que es una de las principales causas de enfermedades cardíacas y respiratorias. [Por ejemplo, en China se mueren millones de personas todos los años porque la cantidad de carbón en el aire es hasta 40 veces mayor de lo permitido y varias veces por año tienen que cerrar las fábricas porque la gente directamente no puede salir a la calle[4].]
●     Para tener carbón es necesario hacer minería y esto implica daño en el medio ambiente, comunidades pauperizadas, grandes empresas monopolizando y presionando al Estado y guerras por zonas estratégicas.
●     Explotar el carbón genera pocos empleos calificados (y de corto plazo) y casi no genera industria local.

Sin embargo, lo siguen haciendo. ¿Por qué? Porque hasta ahora, quemar carbón era más barato que cualquier otra forma de generar electricidad. Pero eso está cambiando. Antes sólo se tenía en cuenta el precio de mercado del combustible, ahora se están empezando a sumar los costos ambientales, de salud, bélicos… Y la ecuación da distinta.[5]

1.    El costo de la energía eólica baja año a año más que cualquier otra energía y, de hecho, es la forma de generar electricidad de mayor crecimiento en el último año, incluso superando al gas natural.
2.    El costo de los paneles solares también baja año a año, ya se comercializan a gran escala en varios países[6] y es la base de la transformación de la generación eléctrica residencial.
3.    El almacenamiento de energía va a ser un problema en unos años cuando las renovables sean la fuente principal de electricidad, pero está siendo desarrollado en todo el mundo (hay más de 600 proyectos avanzados[7]) y ya hay modelos comerciales útiles, pero lo mejor está por venir con los supercapacitores de grafeno[8].
4.    El sector renovable genera más puestos de trabajo calificado que cualquier otra energía y, además, desarrolla industria local y propia de cada país[9].
5.    Las automotrices están apostando por los autos eléctricos.[10]

Entonces, las energías renovables están siendo competitivas en precio, limpias, accesibles sin conflictos y creadoras de trabajo e industria local. Por estas razones (y algunas más), generar electricidad a partir de fuentes renovables es algo que los Estados tienen que hacer.

No te preocupes, ellos ya lo saben.

El gobierno de Estados Unidos está haciendo una “guerra contra el carbón”[11], cerrando plantas y aumentando las regulaciones. Varios estados están parando también las plantas nucleares para volcarse a las renovables porque en la cuenta completa les sale más barato.[12]

Australia anunció que va a pasar su objetivo de tener una matriz 20% renovable para el 2020 y que ahora buscan superar el 51% para 2030[13].

Alemania está encarando una transición energética enorme[14] que plantea cerrar todas las de energía nuclear, ir frenando las de carbón y reemplazarlas con energías renovables. La página web oficial explica muy claramente por qué, cuándo y cómo.

China e India la tienen más difícil. Son muchos (muchos) más habitantes, la escala de consumo de electricidad es otra porque sostienen la industria pesada del mundo (necesita mucha electricidad) y la población tiene necesidades básicas muy comprometidas, por lo que la prioridad de los gobiernos es otra. Sin embargo, ambos países están apostando más que nadie a las energías renovables[15][16] porque eso los independiza de importar combustibles para producir electricidad, genera más puestos de trabajo y alivia el tremendo problema de contaminación que están sufriendo. Ambos países proyectan multiplicar al menos por dos su consumo de energía en 20 años y no pueden seguir dependiendo de los fósiles.

Existen otros ejemplos, pero creo que esto alcanza. Hay una apuesta generalizada a las energías renovables y la transición está en camino. Me pregunto entonces, ¿en qué anda Argentina?

Nuestro país casi no tiene carbón, así que la electricidad se genera en su mayoría a partir de gas natural y algunos derivados del petróleo (65,1% del total a partir combustibles fósiles), a esto se le suma la hidroeléctrica con 30% y la nuclear con 4,8%. Las renovables son casi 0%. O sea, casi no existen.[17]

Los recursos fósiles que se extraen en el país no alcanzan para cubrir la demanda de generación de electricidad y por eso se importan, cada año más, consumiendo las pocas reservas que quedan. Claramente, esto no se sostiene.

Como ya conté en un post anterior, el potencial de energías renovables de Argentina es gigante y alcanzaría para cubrir toda la demanda de electricidad acompañando el crecimiento con industria, desarrollo de tecnología, trabajo local y, sobre todo soberanía energética.

La soberanía energética significa que el pueblo pueda decidir sobre cómo se explotan los recursos naturales de su territorio. Además, hay que sumar a la seguridad energética, es decir, poder abastecerse para no depender de la especulación del precio de los recursos, ni de las presiones de otros gobiernos o empresas. La soberanía puede plantearse como un objetivo nacional o regional.

¿Qué podemos hacer para que Argentina se suba al tren y no caiga en un pozo energético-financiero? Estamos haciendo un Plan Energético a 50 años.

¿Estamos? ¿Quiénes? Somos varios, de distintas universidades, organizaciones, instituciones y cargos públicos, y sabemos que hay muchos más. Tenemos que juntarnos. Planteamos soluciones simples a problemas complejos con el objetivo de alcanzar la soberanía energética. Lo más importante es que esto lo tenemos que hacer entre TODXS.

Si te interesa, mandame un mail a alexiscaporale@gmail.com con el asunto “Plan Energético”.
Si conocés a alguien que le puede llegar a interesar, recomendale por favor este post.
Si no conocés a nadie, pero te parece que esto es copado, por favor compartí este post.

Seguimos la próxima.



[2] La energía hidroeléctrica a gran escala no se considera renovable por el impacto irreversible que genera en la comunidad y en el ambiente donde se instala.
[3] Organización Mundial del Carbón http://www.worldcoal.org/resources/coal-statistics/
[11] War on Coal, acá se puede apreciar la reacción del lobby del carbón http://www.weeklystandard.com/articles/war-coal_757213.html
[14] Transición energética alemana http://energytransition.de/
[17] Un mes de ejemplo de la generación de electricidad. Fuente CNEA http://www.cnea.gov.ar/pdfs/sintesis_mem/4_2011.pdf

jueves, 25 de julio de 2013

El problema de la energía, YPF y un intento de entender cómo salimos de esto

Tenemos un problema energético. Un problema grande. Un problema que es problema desde hace unos años y que se veía venir desde hace varios años más. 

¿Cuál es exactamente este problema?

Argentina generó en el 2012 el 65,22% de su energía en base a hidrocarburos (gas, carbón, petróleo y sus derivados). El resto se repartió entre hidroeléctrica (casi 30%), nuclear (casi 5%) y renovables, con un pobre 0,29%.[1]

Tener una matriz energética tan dependiente de los hidrocarburos no es nada bueno. Más allá de la contaminación, el tema es que Argentina no produce en el país todos los hidrocarburos necesarios para usar como combustibles de las centrales térmicas que generan ese 65,22% de la energía.

Pero, qué pasa, al no tener más represas, ni más centrales nucleares (por ahora), ni más desarrollo de renovables, la única opción que queda es importar combustible.

Esto es malo porque a) hace que el país sea dependiente de otros países que le venden gas y petróleo, es decir, el país no es soberano energéticamente y b) importar combustibles es muy muy caro.

¿Cuán caro? En el 2012, se importaron combustibles por unos 9.500 millones de dólares según el INDEC. Para darse una idea, esto es más que el presupuesto nacional asignado a Ciencia y Técnica, Educación, Salud e Industria sumados.

Queda claro que necesitamos cambiar esta situación.

¿Qué camino eligió el Gobierno?

A través de (sobre todo) YPF, el Gobierno eligió superar este déficit produciendo más gas y petróleo. Esta decisión ya es cuestionable en sí misma porque no se está cambiando la matriz energética, seguimos dependiendo de los hidrocarburos. Pero, además, lo que se decidió explotar no es cualquier gas y petróleo, sino sus versiones no convencionales o shale.

No sólo son combustibles de mucha menor calidad, bastante menos eficientes energéticamente, sino que, además, su explotación es tremendamente destructiva para el suelo, genera graves daños irreversibles en el medio ambiente, contamina agua y aire matando animales y gente, desaloja comunidades de sus lugares originarios… entre otros. Para más información sobre los métodos de explotación no convencional, conocidos como fracking, recomiendo este video. Parece amarillista, pero es la realidad. Así de tremenda.

Pero, ¿no tenemos gas y petróleo común para explotar? Y… algo tenemos, pero las reservas conocidas no alcanzan. Pero repito: el problema no es sólo que se haya decidido extraer mediante fracking, el problema es que se siga eligiendo el camino de los hidrocarburos y no el de las energías alternativas.

[No es este el post para hablar bien de las energías renovables y creo que a esta altura ya no hace falta. No sólo no contaminan vs la energía no renovable, sino que además no se agotan y, por ende, sus precios dependen sólo de regulaciones públicas y desarrollos tecnológicos, no como los hidrocarburos cuya escasez es, justamente, la variable con la que se ajusta la especulación de su precio.]

Veamos un poco más de cerca los números del acuerdo entre YPF y Chevron y lo que significan. El objetivo es hacer, a lo largo de los años, una inversión total de 37.000 millones de dólares, de los cuales, en principio, Chevron se compromete a poner 15.000 millones y el resto, probablemente, venga de acuerdos con otras petroleras.

¿Tiene el Estado Nacional 37.000 millones de dólares necesarios para explotar el yacimiento de Vaca Muerta? La respuesta es no. Para darse una idea, las reservas actuales del Banco Central en total son 37.469 millones de dólares[2], o sea, 37.000 millones son muchísimos dólares para el Estado en este momento. Aparte, el fracking requiere de conocimiento técnico que el país en este momento no tiene.

Es decir que, para hacer explotaciones de hidrocarburos no convencionales, el Estado necesita hacer acuerdos con grandes petroleras extranjeras. Pero, de nuevo, ¿por qué explotar hidrocarburos no convencionales si hay otras alternativas?

Veamos qué podríamos hacer con 37.000 millones de dólares invertidos en energía eólica. Teniendo en cuenta los costos de los últimos parques eólicos construidos en el país, con esa inversión se podrían hacer instalaciones para generar 19 GW[3], lo que equivale al 60% de la capacidad de generación actual[4].

Es decir, se reemplazaría casi totalmente la generación de hidrocarburos por fuentes de energía renovable.

El viento alcanza, no hay que importarlo. Argentina es uno de los países con mejores vientos para energía eólica según la Agencia Internacional de Energía. Y, si no le tuvieran fe, se puede complementar con energía solar, que también tenemos potencial de sobra.

Claro que, si esto lo sé yo, obviamente lo sabe la Secretaría de Energía y el Gobierno Nacional. Pero entonces, ¿por qué se elige explotar gas y petróleo no convencionales, con el riesgo ambiental, social y de entrega de recursos que esto implica?

Naturalmente, no hay una respuesta oficial para esta pregunta. Yo simplemente voy a ensayar una posibilidad:

Volvamos al tema de que el Estado no tiene dinero suficiente como para solucionar el problema energético y, entonces, necesita inversores externos. No existen empresas gigantes de energías renovables, pero sí existen megaempresas gigantes petroleras con capital como para financiarnos.

O sea, no hay un Chevron de la energía eólica o solar y, por lo tanto, no existe un única empresa de energías renovables (ni varias sumadas) que nos pueda dar una mano de 15.000 millones de dólares.

Y, ¿entonces? ¿Tomamos la salida del petróleo y el gas porque es donde está la plata?
Yo creo que no.

En el país hay potencial de energías renovables de sobra para tener una matriz 100% sustentable[5]. Hay capacidad técnica para afrontar este problema. Hay empresas mundialmente reconocidas de energías renovables y hay potencial para crear muchas más[6]. Hay entes que regulan y homologan la actividad para que funcione (como el INTI) y, sobre todo, hay financiación en pesos. Esos sí tenemos.

Si se apuesta a la generación de tecnología local y se hace un plan integral de desarrollo energético, podemos dejar de depender de los hidrocarburos. Es una posibilidad real y a mediano plazo. Se necesita decisión política y que todxs nos involucremos en esto y nos organicemos para cambiar la situación.



[1] Informe CAMMESA 2012.
[2] Informe de Mercado Monetario del BCRA de la semana del 8 al 12 de julio de 2013.
[3] Teniendo en cuenta los costos de Rawson I y II. Fuente: ENARSA.
[4] 31,139 GW en 2012 según CAMMESA.
[5] La Secretaría de Energía tiene un informe al respecto muy completo y alentador.
[6] La Secretaría de Energía, a través de ENARSA, licitó 40 proyectos de energías renovables y el llamado tuvo respuesta de empresas nacionales. La gran mayoría de los proyectos no avanzan por falta de financiación. Fuente: ENARSA.

domingo, 9 de junio de 2013

Propiedad intelectual en la era de la impresión 3D

Propiedad intelectual en la era de la impresión 3D


Recién les comentamos en Twitter @Baikal3D la noticia del éxito que tuvo una startup de Singapore en Kickstarter. Se postularon con un proyecto de impresora 3D de bajo costo diseñada con el foco en la facilidad del uso. Los emprendedores estaban buscando financiación de USD 100,000 y inesperadamente alcanzaron esta meta en tan solo 10 minutos. Ahora, después de una semana, ya recaudaron más de USD 700,000. (Ver The Buccaneer: 3D Printer that everyone can use).
Hoy en día hay muchos proyectos de impresoras 3D en Kickstarter y no todos tienen este nivel de éxito. Un aspecto llamativo del proyecto es el nombre de la impresora, la “Buccaneer,” la palabra que significa pirata en inglés y el nombre de la empresa “Pirate3D” que también tiene que ver con piratas. Este nombramiento probablemente tuvo algo que ver con atraer la antención de los inversores de Kickstarter y con el éxito de la recaudación. Aunque nada en la pagina del proyecto habla específicamente de la piratería digital, la implicación del nombre está clara: que con esta impresora uno podrá conseguir cosas gratis, imprimiéndolas en casa.
La rápida maduración de las tecnologías de impresión 3D tendrá consecuencias dramáticas en el largo plazo para todos los conceptos vinculados con la propiedad intelectual. Estamos lejos todavía de poder imprimir carteras, ropa y muebles con la misma calidad que los procesos de manufactura más tradicionales, pero es inevitable que dentro de las próximas dos décadas esto va a pasar. Cómo serán los conceptos de propiedad intelectual cuando las impresoras 3D puedan imprimir carteras y ropa de alta marca con la calidad de los originales?
Les compartimos un pasaje del libro Impresión 3D: Cómo va a cambiar el mundo a ser publicado próximamente por Editorial Baikal.
“…Por ejemplo, las patentes solo tienen sentido en un mundo donde alguien está usando tu invento exclusivo para hacer negocios. En este caso, puedes hacer juicio a la empresa que está vendiendo productos a base de tu propiedad intelectual. Pero si todos tienen acceso a las tecnologías de impresión 3D de alta calidad e imprimen tus diseños o inventos para el uso personal, ¿A quién le podrás hacer juicio? ¿A los millones de los fans de tu diseño? Parece que en el caso de los productos físicos esto no va funcionar al igual que sucedió con la música.
Lo mismo se aplica al concepto legal de las marcas registradas. La idea general de la marca registrada es proteger el consumidor de la confusión que puede ocurrir cuando alguien trata de aprovechar la reputación de calidad establecida por otro participante del mercado, vendiendo un producto con etiqueta falsa. Pero, desde el punto de vista de consumidor, esta protección solamente tiene sentido cuando la copia es de algún modo distinta del original. En el mundo digital esta distinción pierde todo sentido. Una copia de un archivo musical que tú puedes hacer en una computadora barata es exactamente de la misma calidad que un archivo bajado directamente de iTunes. La calidad de una copia digital es perfecta y no tiene sentido decir que un MP3 con marca Sony es “mejor” que un MP3 copiado en casa. Y cuando algún día una impresora 3D pueda imprimir una copia idéntica de una cartera Luis Vuitton, ¿En qué sentido será “falsa”?
En el mundo donde las copias físicas tienen la calidad digital, en términos prácticos, ya no va a tener sentido hablar de los productos falsos u originales, al igual que hoy no tiene mucho sentido hablar de MP3 verdaderos.”
Pueden leer más sobre el impacto de impresión 3D en los conceptos de propiedad intelectual en el libro Impresión 3D: Cómo va a cambiar el mundo. Seguí a @Baikal3D en Twitter para recebir últimas noticias sobre el lanzamiento

lunes, 3 de junio de 2013

El primer libro de impresoras 3D en español

Editorial Baikal anunció el lanzamiento del primer libro de impresoras 3D en español.

El libro pinta buenísimo, lleno de datos interesantes y explicaciones básicas sobre el potencial de la tecnología.

Está escrito por Andrei Vazhnov, un verdadero genio.

La editorial tiene un blog para ir leyendo parte del contenido del libro antes de que salga.


martes, 9 de abril de 2013

Destruyendo algunos mitos contra las energías renovables

Energía solar:
la energía del pasado,
el presente y el futuro
Por
Luis Bérriz Pérez*


Fuente original



¿Puede realmente
la humanidad satisfacer
sus necesidades energéticas solamente con la energía solar en sus diferentes manifestaciones?

Para contestar esta pregunta, concretémonos al caso Cuba, y después podrán extrapolarse las conclusiones.

La radiación solar es la fuente primaria de todas las fuentes renovables de energía (exceptuando las mareas): las energías hidráulica, eólica, de la biomasa, solar térmica, solar fotovoltaica, del gradiente termo-marino y de las olas.

En el territorio cubano, con un poco más de 110 mil kilómetros cuadrados, se recibe una radiación solar equivalente a 50 millones de toneladas de petróleo cada día. Eso significa que la radiación solar que recibe Cuba, en un solo día, es mayor, en su valor energético, que todo el petróleo que consume el país durante cinco años.

Dicho de otra forma: En Cuba se recibe 1 800 veces más energía solar que el petróleo que consume.
Pero, ¿qué cantidad de esta energía utilizamos?
En procesos naturales, inconscientemente, utilizamos un valor considerable de esta energía y vamos a poner solamente tres sencillos ejemplos:

Los bosques, los cultivos agrícolas y todas las plantas viven gracias a la energía solar.
Imaginemos que en una noche oscura estamos en un estadio de pelota o de futbol. El estadio está iluminado como si fuera de día. ¿Cuánto petróleo consumimos hoy en día, para que ese estadio esté iluminado durante unas cuantas horas? ¿Cuánto petróleo tuviéramos que utilizar si quisiéramos también iluminar, en ese momento, no sólo ese relativamente minúsculo terreno, sino todo el territorio nacional? Sin embargo, Cuba está completamente iluminada todos los días doce horas como valor promedio, gracias a la energía solar.

Imaginémonos ahora que estamos en un invernadero o cámara de clima controlado para el crecimiento de plantas con iluminación artificial. ¿Cuánta energía, en nuestro caso, petróleo, se consume para lograr el crecimiento de las plantas en ese pequeño lugar?
¿Cuánto petróleo haría falta si ilumináramos artificialmente todas las plantas de Cuba para, mediante la fotosíntesis, producir su crecimiento y desarrollo? Sin embargo, en toda Cuba crecen los bosques, los cultivos agrícolas y todas las plantas, gracias a la energía solar.Imaginémonos que estamos en un área con un sistema de riego con bombeo eléctrico. ¿Cuánta energía eléctrica se consume en ese pequeño terreno? ¿Cuánto se consumiría si quisiéramos extender ese riego a todo el país? Sin embargo, la inmensa mayoría del riego que existe en el territorio nacional lo produce la lluvia que cae, gracias a la energía solar.

Podemos poner muchos ejemplos más, tales como el calentamiento del aire y del medio ambiente en general, el movimiento del aire, también imprescindible para la vida, etc., pero ahora se hace evidente la contradicción cuando se plantea, con auxilio de las estadísticas, lo siguiente:

«La mayor parte de la energía que utilizamos es a partir del petróleo (en otros países también con la hulla y los reactivos nucleares) y sólo una pequeña parte, con el uso de las fuentes renovables de energía», cuando lo que deberíamos decir es precisamente lo contrario:

«La mayor parte de la energía que utilizamos es a partir de las fuentes renovables de energía, y sólo una minúscula parte, con el uso del petróleo».
Pudiéramos agregar, además, que el petróleo es la principal fuente energética en los procesos artificiales (iluminación artificial, climatización, industria, transporte, etcétera), pero aún siendo tan poca comparada con toda la energía que aprovechamos (donde se incluyen los procesos naturales), es la principal causa de la contaminación ambiental y del cambio climático, pues rompe el equilibrio térmico en el planeta.

La pregunta inicial ahora cambia:
¿Puede también la energía solar en sus diferentes manifestaciones suministrar, además de la energía utilizada en los procesos naturales, esta relativamente pequeña cantidad de energía utilizada en los procesos artificiales, necesaria también para satisfacer las necesidades de la humanidad?

Algunos plantean, repitiendo lo que otros sostienen por determinados intereses, y quieren que todos se lo crean, que:
• El aprovechamiento de las fuentes renovables de energía es muy costoso.
• La energía solar es muy dispersa y se necesitarían grandes cantidades de terreno para producir la electricidad necesaria, en detrimento de la agricultura.
• Las fuentes renovables de energía son intermitentes y por lo tanto, podrán suplir, como máximo, solamente entre 15 y 20% de la energía necesaria. El resto, tendrá que seguir produciéndose con fuentes convencionales.

Analicemos uno a uno esos criterios.
Primera suposición: Alto costo de las fuentes renovables de energía.
Todos (o casi todos) sabemos que los precios del petróleo, la hulla y los reactivos nucleares son ficticios y especulativos.
¿Cuánto cuestan los gastos militares, cuyo principal objetivo es el dominio de la energía, pues quien domine la energía, domina el mundo?
¿Cuánto han costado y cuestan las guerras que se han hecho, y se hacen, con el objetivo real del dominio de la energía?
¿Cuánto cuestan las vidas de millones de seres humanos que han muerto y siguen muriendo por causas de esas guerras?
¿Cuánto ha costado y sigue costando el accidente de Chernobil?
¿Cuánto ya está costando, y costará por muchos años, el derrame petrolero del Golfo de México?
¿Cuánto cuestan los efectos del cambio climático provocados por el uso indiscriminado de los combustibles fósiles, que ya están poniendo en peligro la supervivencia en nuestro planeta?
¿Cuál sería el precio de un barril de petróleo, si se le cargaran todos esos costos indirectos? ¿O el de una tonelada de hulla, o el de un kilogramo de reactivo nuclear?

Indiscutiblemente, sería impagable, pues la mayor parte de dichos gastos, que serían los necesarios para descontaminar el medio ambiente y detener el cambio climático, en estos momentos no la paga nadie, sino que la pagarán las futuras generaciones con desastres, muerte y la posible desaparición de la civilización actual, si no se toman, ahora, las medidas imprescindibles.

Segunda suposición: La dispersión y necesidad de área excesiva, en detrimento de otras actividades como la agricultura.
Solo un pequeño ejemplo: Si utilizamos un panel fotovoltaico con una eficiencia de 15%, como los que se comercializan actualmente, la electricidad producida sería de 300 kWh por cada metro cuadrado de panel cada año.

La Autopista Nacional, desde Pinar del Río hasta Guantánamo (cuando esté terminada), tiene en números redondos 1 000 kilómetros de largo. Vamos a imaginarnos que le ponemos a esta autopista un techo de 60 m de ancho, a todo su largo, con paneles fotovoltaicos. De esta forma, el área techada sería de 60 kilómetros cuadrados. La producción de electricidad en ese techo sería de 18 mil gigawatt-hora al año, valor aproximadamente igual que el consumo eléctrico nacional actual.

Sólo hemos utilizado los 60 km2 de la Autopista Nacional, valor insignificante de los 110 mil kilómetros cuadrados que tiene el país. ¡Cuántos kilómetros cuadrados todavía disponemos de techos y otras carreteras! y ¡sin robarle un solo metro cuadrado a la agricultura!

Y algo más: lo que se plantea como una desventaja, la dispersión de la energía solar, es, al contrario, una de sus mayores ventajas. Como la radiación solar llega a todos los lugares, la producción de la electricidad puede estar tan cercana al consumo como se requiera, inclusive en el techo de una casa.

¿Cuánto cuestan los efectos del cambio climático provocados por el uso indiscriminado de los combustibles fósiles, que ya están poniendo
en peligro la supervivencia en nuestro planeta?
Tercera suposición: La limitación del uso por la intermitencia.
La intermitencia de la energía solar no está presente en todas sus manifestaciones, por ejemplo: la energía del gradiente termo-marino, la energía hidráulica y la de la biomasa son manifestaciones de la energía solar acumulada, y su aprovechamiento puede ser continuo y según las necesidades.

La intermitencia está presente en la energía solar térmica y fotovoltaica, y en la eólica.
En el caso de la energía solar térmica, se resuelve almacenando agua caliente en un tanque termo, método comúnmente utilizado.
En el caso de pequeñas instalaciones fotovoltaicas, se suele acumular la electricidad en baterías, las cuales se calculan para que acumulen electricidad para tres días sin radiación solar directa, o sea, para tres días seguidos nublados.

Los pequeños molinos de viento también acumulan agua en tanques elevados, lo que permite utilizarla cuando haga falta.
El problema se reduce y se concreta a grandes instalaciones fotovoltaicas, y a grandes aerogeneradores para producir electricidad.

Pero este problema ya está resuelto en las plantas nucleares con el uso de hidroacumuladoras, las cuales pueden ser también la solución en los parques eólicos y en las grandes instalaciones fotovoltaicas. De esta manera, el concepto de penetrabilidad en la red para evitar su inestabilidad, deja de tener sentido, ya que cualquier territorio puede ser abastecido totalmente con energía eólica, o solar fotovoltaica, o con ambas.
Hay otro método que puede considerarse superior, aunque esté menos desarrollado «comercialmente»: la acumulación del hidrógeno mediante el uso de las celdas combustibles.

Con la construcción de centrales hidroacumuladoras
cualquier territorio puede ser abastecido totalmente con
energía eólica, o solar fotovoltaica, o con ambas.
Como sabemos, las celdas combustibles son reversibles, o sea, pueden ser utilizadas como electrolizadores para producir hidrógeno y oxígeno a partir del agua, y a la vez, como generadores de electricidad, proceso en el que también se obtiene agua a partir del hidrógeno y el oxígeno. Las celdas combustibles tienen también la ventaja de tener una alta eficiencia, independientemente de su tamaño. O sea, pueden ser utilizadas tanto en una gran instalación de varios megawatt, como en una pequeña de sólo unos watt.

Una solución posible de la intermitencia de la radiación solar para el modelo propuesto de la Autopista Nacional, pudiera ser, por ejemplo, la instalación cada 10 kilómetros de una planta de producción de hidrógeno por electrólisis del agua, acumularlo y después producir electricidad con celdas combustibles a la hora que se quiera.


Conclusiones

1. La energía solar es necesaria y suficiente, no solamente para la realización de los procesos naturales, sino también para energizar todos los procesos artificiales creados por el hombre (transporte, agricultura, industria, comercio, servicios sociales, viviendas, etcétera), sin romper el equilibrio térmico de la Tierra.
2. El costo del aprovechamiento de las fuentes renovables de energía para los procesos artificiales, es mucho menor que el de las llamadas fuentes convencionales, si se tienen en cuenta los gastos indirectos que éstas generan, principalmente los que actualmente no se pagan, como la contaminación y el cambio climático, que están destruyendo el medio ambiente y ponen en peligro la vida en el planeta.
3. El área necesaria para suministrar toda la energía que utilizan los procesos artificiales, es insignificante, y no compite ni con la agricultura ni con ninguna otra actividad imprescindible para la vida y el desarrollo.
4. La dispersión de la radiación solar no es un factor negativo, sino al contrario, posibilita la producción de electricidad descentralizadamente y cerca del lugar de consumo.
5. La intermitencia de la radiación solar es totalmente superable mediante la acumulación de la energía, ya sea en procesos naturales, como la energía hidráulica, la de la biomasa y la termo-marina; o artificiales, tales como el uso de hidroacumuladoras, la producción y acumulación de hidrógeno, los tanques termos y las baterías eléctricas.

Sin duda, la energía solar fue la principal fuente energética en el pasado, lo es en el presente, y seguirá siéndolo en el futuro.

Nuestro reto es garantizar que la energía utilizada en los procesos artificiales sea también suministrada totalmente con la energía solar en sus diferentes manifestaciones, para no seguir afectando el equilibrio térmico del planeta. Esta es una condición necesaria, aunque no suficiente, para garantizar la supervivencia de la humanidad.

* Doctor en Ciencias Técnicas. Presidente de CUBASOLAR. Autor del libro Secadores solares para productos agropecuarios e industriales y coautor del Manual para el cálculo y diseño de calentadores solares.