miércoles, 13 de febrero de 2013

Vietnam


Vietnam perfectamente podría estar como Camboya (ver post anterior). Tuvo mil años -literalmente- de dominación china, cien años de colonización francesa y una lucha de independencia que duró nueve años liderada por un grupo comunista. Así superficialmente, la historia es muy parecida a la de sus vecinos camboyanos.

La diferencia estuvo en que el Viet Minh que comandaba Ho Chi Minh era un partido organizado según la línea del Comité del PC Ruso, con veinte años de trabajo de base campesino organizando la insurrección y muchísima teoría sobre la igualdad colectiva, la ética del partido y el objetivo del bien común. No eran ningunos improvisados.

Ho Chi Minh (el tío Ho), es un ejemplo muy querido por todos en esta zona, similar a la figura del Che para nosotros.

Pocos años después de echar a los franceses, vinieron los yankees. La historia de la resistencia es muy conocida, se lo ganaron con mucha garra, humildad y por ser locales. La diferencia de fuerzas era abismal, pero estos tipos venían de mil años de resistencia y tenían mucha experiencia de lucha.

Como China, actualmente el país tiene muy poco de comunista, salvo algunas regulaciones internas y formalidades de estructura, pero sigue gobernado por el PC. Solamente vimos la capital y muy poco del interior, pero a simple vista se nota que están muchísimo mejor que Camboya.

Estuvimos en Hanoi para Tet, el año nuevo que se celebra según el calendario lunar. Es la fiesta más importante y casi todo está cerrado, así que por suerte la ciudad no estaba funcionando a full. Son 8 millones de personas y 4.5 millones de motos que hacen lo que quieren y para todo tocan bocina.

La ciudad es muy linda, se les nota lo francés, pero no perdieron lo asiático.

La noche de año nuevo se juntan todos a ver fuegos artificiales en el lago. Muchísima muchísima gente (caminando y en moto) disfruta del show que fue espectacular, muy zarpado, todos más o menos en silencio y sin alcohol en la calle. Para darse una idea del control que hay de esto, en general los bares abren sólo hasta las doce.

Como es año nuevo todo estaba semi cerrado. Intentamos sacar un pasaje de micro + bote hasta la isla de Cat Ba que está en Halon Bay, una bahía que tiene dos mil islotes volcánicos que hacen que sea un paisaje único. Como aparentemente no salían micros (son todos bastante antipáticos y no te explican nada de nada), muuy a nuestro pesar tuvimos que averiguar por la opción de sacar un tour. Fuimos, peleamos el precio, hicimos cuentas, mareamos a la vendedora y al final nos decidimos y lo pagamos.

Tanto mareamos a la vendedora, que nos cobró de menos, pero nos dio el comprobante que necesitábamos para viajar. Al día siguiente, tomamos el micrito que llegó tarde con ocho australianos y cuatro ucranianos gigantescos muy graciosos. Hasta ahí todo bien, una parada intermedia y llegamos al puerto de Halon desde donde salía nuestro barco para pasar dos noches en la bahía.

Cuando estábamos por subir al barco, nuestro guía, un pibe al que se le notaba que tenía pocas luces, nos dice "no pueden subir porque pagaron de menos, me tienen que dar cien dolares" (!!). Infinitas son las historias de guías que cagan a la gente en estos países, les piden plata y después dicen que no se la dieron, así que le dijimos que a) si nos cobraron menos había sido error de la agencia de turismo y lo íbamos a ver con ellos cuando volviéramos, b) teníamos el comprobante, c) no teníamos plata encima y d) ya habíamos viajado hasta ahí cinco horas y no nos íbamos a volver.

El clima se puso muy tenso, el guía era muy agresivo. Nos dijo que entonces les diéramos nuestros pasaportes y nos los devolvía cuando pagáramos (!!). Infinitas bis son las historias de vietnamitas que te piden el pasaporte y después te quieren cobrar 500 dólares para devolvértelo. Como sabíamos que teníamos razón, nos pusimos firmes y terminamos subiendo a cambio de darle mi tarjeta de crédito. Ridículo, nada más fácil de recuperar para mí que eso, pero a él lo dejó contento y pudimos subir al barco.

Ese episodio duró una hora súper densa.

El tour siguió, no teníamos ninguna expectativa, así que estuvo bien (más allá de que no fue lo prometido) porque la comida era abundante, las camas eran buenas, la gente re copada y el paisaje, espectacular.

El último día, antes de volver, el guía demente se robó nuestros tres pasaportes del hotel de la isla y nos dijo que no nos los iba a devolver hasta que volviéramos y pagáramos. Una locura. Le dijimos que era ilegal, que estaba loco, que íbamos a ir a la policía... Nunca en mi vida la grité tanto a una persona. La cosa se puso tensa y el pibe era un idiota, violento, nos dijo que nos iba a matar si no pagábamos (!!) y hasta me empujó un toque, pero nosotros mantuvimos la paz porque nadie quiere terminar en una cárcel vietnamita. Algo clave fue que los ocho australianos y los cuatro ucranianos gigantes se pusieron de nuestro lado y dijeron que no se movían hasta que nos nos devolviera los pasaportes y la tarjeta de crédito.

Finalmente, pude hablar con el de la agencia de viajes que me pidió perdón porque el error fue suyo y habló con el guía que nos devolvió todo.

El viaje de vuelta tuvo como condimento que a una chica holandesa otro guía aparentemente le había robado la cámara, pero con policía y apoyo de todos de por medio, la cámara apareció.

Para terminar, volvimos a la agencia de viajes, le contamos lo que pasó y arreglamos las cosas.

Fue muy intenso, pero no nos arruinó el viaje ni en pedo. No somos ni los primeros ni los últimos a los que les pasa.

Ahora, a descansar en las playas de Tailandia.

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