sábado, 2 de julio de 2011

brainstorming

me estanqué en lo que estaba haciendo, así que me escapé de word y vine a blogger.

creo que escribir acá va a ser útil para mi plan para conquistar el mundo, voy a despejar la cabeza de las boludeces residuales acumuladas en esta semana. boludeces que, hoy por hoy, son mucho más interesantes que mi plan para conquistar al mundo.

ayer fui(mos) al cine a ver a woody allen. o a ver a owen wilson haciendo de woody allen californiano. o sea, más tonto y menos judío.
me quejo de que el village ahora ponga música de los 80 antes de que empiece la película. que vuelvan las trivias de pepsi.
no me quejo de que haya una sala minúscula para woody allen y dos para transformers porque la película es maravillosamente snob.
viva parís, viva.
todos los premios para marion cotillard. no deja ni uno para el resto.

[monoblock de sui generis empieza como I am the walrus]



esta semana me peleé con el buscaminas.
acepto que el solitario sea azaroso. más si vienen de a tres cartas.
pero, loco, el buscaminas se supone que uno lo tiene que poder hacer razonando.
y no, no, me quedaron dos casilleros donde cualquiera podía tener mina. era 50 y 50, así nomás. le acerté, pero me quedé resentido.
ah, sí, en las clases de computación hay tiempo muerto entre clase y clase y bue, es buscaminas o apuntes de química-física.


disciplina.
perdí contra la pubalgia.
todo empezó mal.
tenía que estar en la cancha a las once y cuarto. salí a las once a buscar la bici. en llantas. el auto no lo podía usar. en un momento de vida o muerte razoné que en colectivo no iba a llegar y que eran unas 30 cuadras entonces podía correr.
fui corriendo.
fui con los cordones desatados. mal. viola una de las reglas axiomáticas del manual del buen corredor.
fui corriendo en la calle con botines chotos. mal. viola una de las reglas secundarias del manual del buen corredor.
fui corriendo en jogging. incómodo.
los cinco minutos entre que llegué y empezamos fueron fundamentales para enfriarme y de ahí en más DOLOR en cada pique.
fue un desastre. llegaba a todas muy a último momento. terminé atajando por necesidad y urgencia. patético.
llegué a mi casa con ganas de cortarme la pierna y encontré dos soluciones para mi dolor, las dos muy antitéticas: aspirinetas y rivotril. me pareció que ninguna aplicaba al caso.
diclofenac (♥♥♥) de por medio, al día siguiente ya no dolía remarcablemente, pero hay que ponerle un fin a la situación.
misión: hacer ejercicios para pubalgia y salir a trotar. y no jugar al fútbol. qué paja, pero qué necesario.


¿a quién vas a votar? esto es lo que dice la izquierda independiente.



mi fanatismo por las fotos de comida sufrió un traspié cuando me choqué con la realidad de que no le podía sacar una foto al olor a café.
seguro algún japonés se encargará de eso.
mientras tanto, me entretuve sacándole fotos a los panqueques.
mi mamá hizo tantos que se me acabó el kilo de dulce de leche antes que los panqueques.


hay algo que me encanta de las mujeres y es esa delicadeza que las lleva a hacer ciertas cosas que uno jamás haría porque simplemente no le salen de adentro hacerlas.
se me ocurren algunos ejemplos como usar liquid paper (o borratintas en casos extremos) y dar vuelta el pijama para ponérselo al derecho antes de dormir.
me gustaría tener más ejemplos a mano, apreciaría sus comentarios.

último momento, el agujero negro se comió una colita de pelo de las que no se estiran.
se busca físico cuántico con buena voluntad para solucionar el asunto (o un pasaje a londres).

último momento real, me mandaron un 4 (cuatro) de análisis matemático III.
voy a enmarcar el mail.

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